Sobre Nosotros

HISTORIA DEL RESTAURANTE MEDITERRÁNEO

En una casa, mejor dicho, planta baja abandonada, de aquellas que existían tras la trágica guerra civil, Vicenta y Jerónimo, bisabuelos de los actuales propietarios del RESTAURANTE MEDITERRÁNEO decidieron dedicar sus vidas al noble arte del buen yantar.

Por aquel entonces la “taberna” se dedicaba a satisfacer las “necesidades” de cantidad de marineros que llegaban enrolados en barcos venidos de diferentes latitudes y de los propios pescadores del lugar que se ganaban la vida saliendo a la mar.

Los años pasaron y el negocio permitía la subsistencia de toda la familia en aquellos duros años de la posguerra.

Entre todos sus clientes apareció Batiste, encargado por aquel entonces de comandar un grupo de albañiles que se encargaban de levantar unos bloques de casas justo enfrente de la casa de comidas Mediterráneo. Sus numerosas visitas hicieron que su relación con la familia fuera creciendo poco a poco, hasta tal punto de que un buen día llegara a conocer a una de las hijas del matrimonio. Carmen.

Se enamoraron. Juntos emprenderían el largo camino que nos lleva a nosotros hasta hoy. Su esfuerzo y la ayuda inestimable de los hermanos de Carmen, Vicenta y Miguel, su trabajo diario, su afán de crecer, su sacrificio y porque no decirlo, sus ganas de prosperar, hicieron que en poco tiempo la taberna se convirtiera en lugar de referencia para todos los vecinos de Castellón y su provincia.

A mediados de los 50, el BAR MEDITERRÁNEO había sufrido una drástica transformación, ayudado por los conocimientos de construcción que tenía Batiste. Él,  consiguió adaptar el local a su tiempo y dar el trato correcto que en aquella época se demandaba. Además, era uno de los pocos bares que existían y eso les animó a seguir prosperando. Crecían.

Ya en los años 60 y habiendo engendrado dos hijos, Mari Carmen y Juan, decidieron dar un paso más. Aquella planta baja que albergaba a la taberna inicial y que posteriormente se había transformado en bar de referencia, se convertiría en 1964 en el edificio actual que todos conocemos. Sobre él se construyó el hotel Mediterráneo en el cual, además de continuar con los servicios que prestaba, se añadía el de poder pernoctar en sus modernas habitaciones y agasajar a sus clientes con la posibilidad de incluir en su estancia, las comidas y cenas, las cuales se servían en el primer piso del nuevo edificio. Un salón revolucionario donde cabían más de 300 personas, inimaginable por aquel entonces.

Muchos fueron los turistas, tanto españoles como de otros países, sobre todo franceses, los que año tras año venían a pasar sus vacaciones a Castellón y que no faltaban a su cita estival en el HOTEL BAR RESTAURANTE MEDITERRÁNEO. La complicidad que con ellos existía llega a nuestros días, existiendo muchos de ellos con los que el contacto no se ha perdido actualmente.

Tras varios años, sus hijos se casaron y pasaron a regentar el local dado que, aunque siguieron al pie del cañón hasta casi el final de sus vidas, la edad y sobre todo, su esfuerzo, fueron pasándoles factura. Mari Carmen se hizo cargo de la explotación del bar y del restaurante y Juan se hizo cargo del hotel.

Ese cariño, familiaridad y tradición es lo que hoy en día , intentan transmitir a sus clientes Antonio, Víctor y Sergio, biznietos de los fundadores, nietos de los que hicieron que el MEDITERRÁNEO fuera lugar de referencia e hijos de Mari Carmen y Antonio, los cuales continuaron con la saga de buenos hosteleros.

Fue en el año 1993 cuando los tres hermanos, después de transformar el antiguo local en un acogedor lugar en donde se mezclan modernidad y aromas de otros tiempos, decidieron o mejor dicho, se aventuraron, a continuar con la saga. Y si bien ninguno de ellos parecía decidido a ello, las circunstancias y seguramente algún gen que desconocían y que llevan dentro, les hace actualmente ser los continuadores del negocio familiar y socios de uno de los restaurantes de referencia hoy en Castellón.

Sí. Ya hace más de 25 años que regentamos el restaurante y la verdad es que, todo el esfuerzo que en él empleamos  se ve completamente recompensado con la satisfacción de ver que, después de seguir luchando todos los días, dando todo lo que podemos y sabemos, nuestros clientes se vayan satisfechos de haber llegado hasta nuestra casa.

De ser portadores de ese espíritu que nos inculcaron nuestros padres y nuestros abuelos, y de comprobar que en la actualidad sigue habiendo muchos de esos clientes que conocieron a nuestros antepasados y que pasaron muchos ratos de los mejores momentos de sus vidas en el MEDITERRÁNEO.

Con mucho cariño de parte de toda la familia del RESTAURANTE MEDITERRÁNEO, a la cual USTED también pertenece.