Sumiller

Sergio Rodríguez Fontanet

Sergio Rodríguez es el claro ejemplo de una vida dedicada a la hostelería. Nacido en Castellón el 8 de Julio de 1978, estudió educación básica en el colegio Escuelas Pías de la misma Localidad, acabando los estudios secundarios en el Instituto Público Miguel Peris y Segarra del Grao de Castellón, pues le permitía dedicar mayor atención al negocio familiar.

Heredero de una de las sagas hosteleras más conocidas del grao de Castellón, regenta junto a sus hermanos el restaurante Mediterráneo desde hace 27 años, siendo ésta la cuarta generación dedicada al servicio gastronómico.

Pese haber estudiado la Diplomatura de Relaciones Laborales en la Universidad Jaume I de Castellón, sus funciones dentro del restaurante se corresponden en mayor medida a su pasión por la sumillería, en la que se ha formado y ha tratado de estar al día para ofrecer a sus clientes los mejores maridajes. En los últimos años ha realizado diversos cursos especializados entre los que destacan “titulación Oficial de Sumillería”, “Grandes tintos del mundo”, “Vinos del nuevo mundo” y una decena más,  todos ellos cursados en el Centro de Turismo Castellón.

Fruto de ello y de su buen hacer ha sido reconocido con galardones como; Tercer clasificado en el Concurso Nacional Nariz de Oro 2014 y primer clasificado en la Demostración de Sumillería del I Congreso de Gastronomía y Vino de Castellón 2015.

Su experiencia y dedicación, también le han permitido convertirse en parte de la plantilla de formadores de la Asociación de Hostelería y Turismo de Castellón (ASHOTUR) y del Centro Universitario de Gastronomía y Management Culinario (GASMA).

“Me gustaría terminar dando a entender lo que significa la parte de la Sala dentro de un restaurante.

Pienso que en un Restaurante debe haber una unidad indivisible entre la Cocina y la Sala donde las dos partes deben complementarse y ayudarse para que el servicio sea lo más satisfactorio para el cliente. Tanto la Sala como la Cocina tendrán el 50% de importancia dentro del restaurante, donde en la Sala transportamos las creaciones de la Cocina, contamos las historias de los diferentes platos que salen de cocina, emocionamos a nuestros comensales y les hacemos sentirse como en casa. Los camareros debe ser el complemento perfecto de la cocina, puesto que sin un buen servicio, los Chefs se quedarían en uno más, sin transmitirnos ningún tipo de emoción, por esto la formación continuada de los miembros de la Sala debe ser un compromiso y responsabilidad”.